Las urgencias dentales, como la pérdida de un diente por un golpe, el dolor intenso o la rotura de restauraciones, requieren atención inmediata. Si un diente se desprende por completo (avulsión), sujételo por la corona, enjuáguelo suavemente e intente recolocarlo en su sitio o consérvelo en leche mientras se dirige al dentista. Para el dolor de muelas, enjuáguese con agua tibia y utilice hilo dental para eliminar cualquier resto de comida. Aplique una compresa fría para reducir la inflamación causada por lesiones. Evite aplicar aspirina directamente sobre las encías, ya que puede provocar quemaduras. Póngase en contacto con su dentista de inmediato para recibir indicaciones. Contar con un plan de emergencia garantiza un tratamiento rápido, alivia el dolor y aumenta las probabilidades de salvar los dientes dañados.