Las carillas dentales son láminas delgadas hechas a la medida que cubren la superficie frontal de los dientes para mejorar su apariencia. Pueden corregir problemas como la decoloración, astillamientos, espacios y desalineaciones menores. Las carillas se fabrican con porcelana o resina compuesta, y ambas opciones ofrecen un aspecto natural y resistencia a las manchas. El procedimiento implica una preparación dental mínima y, por lo general, requiere dos visitas. Con el cuidado adecuado, las carillas pueden durar entre 10 y 15 años. Proporcionan una transformación instantánea de la sonrisa, aumentando la confianza y mejorando la estética facial en general. Consulte a su dentista para ver si las carillas se adaptan a sus objetivos.